Jose Manuel Sánchez de Puerta pública sus aventuras de joven bajo el título “Los Dromedarios de Julio”

Los Dromedarios de Julio, un libro que cuenta las aventuras de juventud de unos niños en el Pedregalejo de los años 60. Su autor cuenta sus vivencias en este barrio malagueño. Un libro de ficción lleno de anécdotas que el denomina autobiografía inventada. Sus personajes le sorprenderán en una Costa de Sol naciente al turismo, de una España gris, sumida en los últimos estertores de la posguerra.
Este libro le hará sumergirse en el mundo del jazz, en sus diferentes estilos, en el secreto de la improvisación.

Jose Manuel, nos lleva a unos paisajes oníricos tan sorprendentes como los colores de su portada.

Los Dromedarios de Julio

¿Cómo te decides a escribir este libro ?

De pequeño pase largas temporadas en Pedregalejo, a mediados de los años cincuenta, hasta que cumplí los catorce o quince años a finales de los sesenta. En aquella época el viajar a Málaga, tenía tintes de aventura, pensar que no existía la actual autovía, ni tan siquiera la carretera nacional desdoblada, la de los túneles de las Pedrizas. El viaje se hacía por el Colmenar, por la Cuesta de la Reina, una carretera escalpada, llena de peligrosas curvas y con firme en muy mal estado. Pues bien, ese nuevo mundo que se abría ante nosotros, del mar, de un barrio de marengos, de pescadores, en contraste con casas lujosas y niños con otra educación. Un Pedregalejo, muy distinto al del hoy, avispo en mi el recuerdo indeleble de esa infancia-adolescencia llena de otros colores, de otras vivencias, que han dado pie a escribir LOS DROMEDARIOS DE JULIO. UN VERANO EN EL PEDREGALEJO DE LOS AÑOS SESENTA.

¿Cuanto tiempo has empleado ?

Como digo en su Preámbulo, comencé a escribirlo en el año 2006, pero siempre lo dejaba, la trama siempre la he mantenido viva en mi memoria, en especial la que da pie al título de la novela.

Qué quieres trasmitir a través de él?

No, no, me he planteado, ni por asomo trasmitir nada, quien soy yo para eso. Al contrario, es un libro de ficción, un divertimento, una fácil lectura de verano. Reúno en sus capítulos un gran número de anécdotas, de historias absolutamente reales con otras que son fruto de mi imaginación. Lo que si he tratado de transmitir a través de sus personajes es como era la vida en aquellos años difíciles de pensamiento único, donde por sus ideas eran represaliados muchos de nuestros conciudadanos. Por último si he querido hacer un canto a la vida familiar, a los primeros amigos, a valores que hoy, con la excusa de lo digital, de la inmediatez, del conseguirlo casi todo sin esfuerzo, se están perdiendo.

¿Hay fotografías o dibujos en el mismo ?

No hay fotografías, aunque tenía algunas preciosas de aquellos años; de paisajes, de escenas marineras, del tranvía, del tren de la cochinilla, de la gran casona (un capítulo muy divertido, que en el contexto de la época pudo ser real), pero las dificultades de conseguir los permisos de sus autores, y de la propia editorial me hicieron desistir de incluirlas.

En el libro la música es parte del mismo, cuéntanos por qué ?

La música forma parte de la vida de todos. No somos nada sin ella. Pero el jazz es para mí imprescindible, es alimento, es medicina, es el complemento perfecto que mueve mi vida. Sin querer, sin proponérmelo ha surgido, hasta tomar en el libro un protagonismo no buscado. Los Dromedarios, han obrado el milagro de reunir en un club de jazz a intérpretes que jamás tocaron juntos para ser presentados por el mayor y más grande divulgador del jazz de nuestro País el irrepetible Cifu. Incluso me permito señalar temas que recomiendo se pinchen cuando se esté leyendo el mismo. De verdad, creedme, en este caso el jazz me ha buscado a mí, he sido su elegido para hacerlo uno de los protagonistas de la novela.

¿Hay mucha diferencia entre la Málaga de los 60 a la de hoy ?

Recuerdo en aquella época una Málaga sucia, triste, que sonreía a través de sus jazmines (biznagas) y coloridos jardines. No recuerdo por mi corta edad, el sentir de las gentes. El color de los tranvías amarillos, los juegos en la playa, aunque fuera un verdadero pedregal. La vida de los marengos. Ver sacar los continuos copos, ayudar (estorbar) con la tralla a sacarlos. El ir y venir de las jabegas.

Málaga era una ciudad, aunque siempre cosmopolita, más provinciana, más verdadera, y sus barrios obreros muy similares a las de otras capitales, aunque siempre contestatarios.

Tú mujer ha realizado la portada, cuéntanos que trasmite la misma ?

Lola, es el motor de este libro, sin ella Los Dromedarios hubieran dormido para siempre en un rincón del disco duro de mi ordenador. Siempre me ha animado, me ha aconsejado y alejado de las cautelas del escritor novel,  el miedo a hacer el ridículo, que ciertamente aún no lo he superado.

La portada es una recreación de lo que veíamos cuando volvíamos de la playa a casa, en la calle Manuel de la Revilla. El edificio grande del fondo, es un colegio de las Esclavas y protagonista de uno sus capítulos. Los colores, la composición es de Lola, de su inconfundible y única paleta.

¿Dónde se podrá comprar y a partir de cuando ?

El libro se puso a la venta el pasado viernes día 30 de julio, y se puede comprar en La Rambla, en la librería de Lucas Rojas (también en su tienda on line) y en la de Rosalía.

En Montalbán en la Guadalquivir. Y en la editorial Círculo Rojo que a través de su plataforma “Logista Libros” en todas las librerías de España y Sudamérica. El precio de lanzamiento, en promoción, es de 12 euros.

Espero que guste, que se diviertan con él, y si algún día se puede, ya haremos su presentación para debatir sobre su contenido, algo que estaría encantado de hacer.

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